Nos gusto la casa pero especialmente su espacio exterior, piscina, pista de tenis, barbacoa y los diferentes espacios con mesas y sillas para comer o tomar una copa. Los caseros nos dejaron realizar el check-out mas tarde, y la gestoría, Homerti, nos ayudo en todo momento con las diferentes dudas. El check-in fue muy fácil e intuitivo.
Durante nuestra estancia tuvimos dos inconvenientes importantes. El primero fue la falta total de red wifi: el alojamiento dispone de un pequeño router portátil, pero no funcionó en ningún momento.
El segundo inconveniente, y para mí el más grave, fue la presencia de un estanque con agua estancada y en mal estado, lo que favorecía enormemente la aparición de mosquitos. Esto provocó que, en los últimos días, apenas pudiéramos salir de la casa. A pesar de usar repelente constantemente, todos los miembros del grupo terminamos con más de 30 picaduras repartidas por el cuerpo.
Es una lástima, porque esta situación nos impidió disfrutar de las instalaciones como nos habría gustado.